domingo, 18 de octubre de 2009

El rey del 28

Si esa pregunta se hiciera hoy en una clase de historia, las respuestas serían muy variadas: Alfonso X, Carlos V de Alemania, Franco, Elvis...pero Elvis creo que nació luego, blablabla. Como no voy a hacerles los deberes a nadie -vamos, que no me ha quedado clara la respuesta ni aún con el gúguel, aunque huele a que la coronita la tenía el Conde de Barcelona- voy a ir al hilo del asunto: el 28 es un piñón, y eljose, su usador.

En efecto, un año y dos meses después de conquistar La Laguna Negra, tocaba desempolvar la Trek, hincharle las ruedas, comprarse un culotte -tres agujeros tenía para las piernas el anterior, así que era irrecuperable...bonito, pero irrecuperable- y pegarse el madrugón de los madrugones para acudir a la sexta ruta de la BTT Moncada.

En fin, si el Armstrong ése puede volver tras tres años y quedar tercero en un Tour, imagino que yo podré acabar una ruta de la BTT...o no, no sé.

Parte del mérito consiste en madrugar para ir a mi casa a por la bici. Es tan difícil esto de explicar, que no lo voy a hacer. Ahí recojo, de paso, a Tomás...y a Olocau. Justos de tiempo, como ha de ser. Increíblemente, no llegamos los últimos. Los antepenúltimos sí.

8.15, toca diana y salimos -jose, ¿dónde está el chiste acerca de la diana?...no lo hay, me lo reservo para luego-. Para impresionar, salgo marcando el ritmo. Como salimos 58 ciclistas y un lastre, lo de salir tirando al principio se puede entender por minuto que coja el lastre, minuto que tiene por perder hasta el próximo reagrupamiento. De todos modos, no son más de 600 metros.

Inicio tranquilito, pues es llano por el camino del Canal. Pronto, sin embargo, en un giro a la derecha, nos adentramos buscando el Alto del Romero. El terreno se vuelve más sinuoso, esto es, inclinado. El Romero lo subí 4 o 5 veces en mi vida. Hace tiempo...pero en ningún momento caigo en que lo estábamos subiendo ahora. Es más, solo veo puntos rojos por delante...eso quiere decir que por ahí hay que ir. Y también, que hasta ahí hay que ir. Aquí entra el 28 del lastre. Y encima al final toca forzar. Tuve la feliz idea de girarme, "c*ñ*, ése es Tomás??"...y claro, si a Guillermo le hice una táctica parecida en Oliva (allá por mayo), pues toca correr para que no te pille (pasan los años, pero la mentalidad de juvenil la sigo teniendo ahí).

Total, coronamos, me dicen que hemos subido el Romero y, avergonzado, solo soy capaz de decir ahg, ahg, que memoria, ahg, ahg, bombona de oxígeno no llevamos, no??. Bueno, nos vamos a buscar el almuerzo -que buena estaba la panad...digo, que buenos estaban los croisants de chocolate ahg ahg ahg (por eso no hice gracia con la Diana antes)-. Almorzamos. Son ya las 12 y llevamos media ruta. Mamá, hoy meriendo en casa, ay.

Tras almorzar, empezamos un tramo un poco rompepiernas pero principalmente descendente. Bueno, si subo dos metros y bajo 4, está bien, juego!!. Todo es así de maravilloso, idílico, con un paisaje bonito -las últimas lluvias se llevan el polvo del camino y dan un verde más intenso-, poco pedaleo, jiji, jaja...hasta que, tras otro reagrupamiento...hay que subir por la derecha.

Os pongo en situación: izquierda--> bajada; derecha --> cuesta con regueros y tal. Se nota que la gente va con poco en efectivo, pues todo el mundo cambia. Total, que con resignación y el 28, tiramos para arriba. El de delante se me para, me paro yo también. Tengo la feliz idea de volver a arrancar al lado de unas zarzas. Sí, la pierna se queda bonita. Esta tarde no toca llevar falda. Y además, haremos la gracia de me he tirado al gato. Gracioso no sé...bruto bastante.

Ahora sí, empezamos a bajar. Llega lo rápido. Ah, no, que vamos en bici. Lo rápido se contrapone con lo lento, esto es, los pinchazos: uno, dos, tres...joer, pincha hasta el coche. Paciencia, calma...hasta me echo una siestecita. El lastre es un vago, además.

Viene el coche, seguimos para abajo. Más pinchazos, una caída (chapa y pintura, parece)...llegamos nuevamente al Camino del Canal, de ahí a Olocau, de ahí al coche...son solo las 3 y media.

En fin, los nuevos (en 5 años hemos hecho una ruta, creo) se han sentido, nuevamente, como en casa. Parte de la vieja guardia sigue ahí: Alicia, Dani, César, Linares, Ricardo, Arcadi, Jose Luis, Paco, Fernando...En casa, pero cansados, eso sí.

En fin, aquí está el track y aquí el mapa y el perfil





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