domingo, 8 de enero de 2012

10K Valencia

Y el 22 de diciembre, apareció el gordo de Navidad: 95 kilos. Toma ya. La báscula parecía una máquina de premio, qué manera de dar vueltas la hijade...piiiiii.

Y el 25, el otro gordo de Navidad, el de rojo, llenó de regalitos a los pequeños (ohhhhh) y a mí me dejó una camiseta técnica con dudas. No con dudas que fuera para mí, que lo era (es lo que tiene ser bueno y tal), sino con dudas que me cupiera, se entiende. Os envío al párrafo inicial.

Y el 30, tuve el honor de ser el último paciente del dentista del año. Qué alegría!!. Una endodoncia de premio.

Los últimos serán los primeros. Eso decían en mi cole de curas cuando iba para beato o monaguillo o yoquésé. A los últimos les suspendían educación física. Toma ejemplo!!. Hoy, unos 20 años después, a los últimos los eliminan de las clasificaciones (maratón publicitario, siempre tendrás un rinconcito de mi corazón) o nos j*den la nochevieja con dolores...uhmmm, no sé, peculiares.

6 de enero. La báscula deja de dar vueltas. Y el roscón era de trufa. Incompatible, lo sé. Entro en la camiseta (que deja de ser con dudas a ser apretada, sin más) y, sabiéndome inscrito para los 10K, salgo a rodar. Qué mejor que hacer 10K para preparar un 10K. Qué mejor que acabar con dolores para decir...ufff, menos mal que he hecho esto, que sino habría acabado con dolores la carrera.

Pues no. Con dolores la empecé. Obvio. Bueno, la empecé con Guillermo (impuntual, como siempre). Quedamos a las 9, aparezco a las 9y20 y aún me toca esperarle. Si esto lo lees muy rápido parece culpa suya. Gracias. Pues eso, que la carrera la hice con Guillermo y con lola (dolores es muy largo). Son las 9y30. A las 9, aparcando a tres lunas de distancia, hace un frío de c*j*nes. El resto del cuerpo está fresco también. Volvamos a las 9y30. Nos metemos en el box correspondiente y a esperar a la salida.

Por cierto, por sí el título no era claro, estamos en el 10K de Valencia. Como DP (los que patrocinan y tal) me paga 0 euros y me inunda -y estropea- de publicidad las camisetas y demás regalitos de la bolsa del corredor, la carrera seguirá siendo 10K de Valencia. Como mucho, será de Evasion Running. Y de sus Hidden Power, y es que me sientan -aún remitiéndome al primer párrafo- como un guante esas camisetas...

Volvamos a la salida. Unas palabritas con Pedro (Pecigo) para tratar de olvidarnos del frío y recordar la petada maratoniana de 2004. Por aquel entonces no hice astillas ninguna rama en Vall D'Uxó, por tanto, no hay crónica. Ni la habrá. El subconsciente, ese aliado. La ocasión es buena para recordar que, el año pasado, en Torrevieja, habríamos buscado el 1h32 en su media. Lástima que nos la sabotearan...

Son las 9y30. Llevo nosécuántos párrafos y no he dicho nada de la carrera. Rápido resumen: 10 kilómetros (eres un@ crack deduciendo), llanos (Valencia es llana excepto si quieres dar la nota, que pagas un pastizal -que igual vendría bien ahora- por un puente en cuesta. Ideal para hacer series, imagino. O reportajes de boda, no sé), con unos 7 giros de 90º y 3 giros con rotonda. Rápida, por tanto.

Llevan cuatro ediciones. Y una cosa hay que tener en cuenta. Lo que han hecho bien, lo han dejado igual (si algo funciona, ¿para qué tocarlo?), los errores que han ido teniendo, los han solucionado. Por tanto, nos encontramos ante una carrera que cumple con todo lo que se le exige...buen trato al corredor junto a un circuito rápido (y homologado) para que cada uno haga lo que quiera (correr o disfrutar). Echo a faltar tatuajes gratis de DP, pero bueno...tiempo al tiempo, ays.

Y nosotros, vamos a ver si salimos. 9y30. Pum. 9y31. Pasamos bajo el arco de meta. Un minuto. A 300 metros de los primeros y llevamos 0. La cosa pinta mal. Mucha gente (ver párrafo anterior). Alameda llena de corredores. Nos cruzamos con los primeros. El primero es del Barça oeoeoeoeoeoeoe. Seguimos. Rotonda de Aragón. Más Alameda. Más gente. Uffff. El 1 se nos va casi a 5:15.

¿Asustad@? 11 párrafos y llevamos un kilómetro!!. En seguida nos ventilamos la carrera, no te preocupes. Más que nada porque hay poco que contar. Vamos a clavar los kilómetros a 4'55'' o así. Y, por contar algo, pues mentaremos a la que nos pasa empujando en el 1ymedio para ser adelantada doscientosmetros después...o los que se la suda el rollo ése de los boxes por tiempo y se ponen sub40 para ir a 6'...o el que dice que te cruzas y te deja un recadito en forma de zancadilla y tal (evitable, fijo). La organización te pone el circuito y el dorsal. La estupidez la pone cada uno.

En fin, uy, mira, puente de las flores. ¿Dijimos que el otro era caro?. Bonitas flores de pascua. Bonitos huecos en los que deberían ir flores de pascua. Giro a derecha. Queda un kilómetro. El primero a la inversa. No se hace larga una recta de 800 metros. No, casi nada. Lo bueno es que no dura ni una línea. Zas. Arco. Zas. Otro arco. Meta. 50 minutos reales. Oeoeoeoeoe. Llego solo con Guillermo. ¿Dónde me dejé a lola?

Y nada, y eso, que esta carrera, aunque el corteinglés abra a las 9, creo que ha de ser fija en el calendario para ver cómo perdemos velocidad (ejem ejem) y, sobretodo, ver como año a año se superan. Además, siempre puedes irte de rebajas a las doce...

Por cierto, creo que tengo que mirar unas zapatillas de cross para una princesilla de 11 meses, uffffff ;)

lunes, 28 de noviembre de 2011

XXXI Maratón Publicitaria de Valencia

Con un poco de retraso sobre la fecha inicial prevista para la carrerita de marras (nada, 9 meses, te da tiempo a tener hijos y tal) se celebró ayer la XXXI Maratón Publicitaria de Valencia. Publicitaria porque ya no es una maratón a secas, sino que está patrocinada por el líder mundial del sector lo cual permite que su nombre aparezca en un lugar preferencial de la camiseta -por las dos caras-, insertado en la medalla, en el dorsal, en todos los productos de la bolsa...menos en la propia bolsa. Uy, fallo a mejorar para la próxima edición. El sábado, en plena hora punta de la fiesta del corredor, no nos dio tiempo a apreciar si había algún puesto para tatuarse el logotipo pero bueno. Culpa de las prisas, ya se sabe...*

Y con éstas y poco entrenamiento nos plantamos en la salida. Esta vez uso el plural porque en la salida estamos Guillermo y yo. O yo y Guillermo, pero como ya no gano el MIjC, vamos a coger un poco de humildad -y respetar las reglas gramaticales, ya puestos-. Pues eso, estamos en la salida la parejita junto a unos 7000 corredores más (casi ná) para enfrentarnos a los 42195 metros seguidos y otros 5000 que harán los 10000. Y todo eso en un entorno incomparable, impagable (bueno, de la crisis no hablo) e imloquesea: la Ciudad de las Ciencias y las Artes.

Reconozco que soy una mala influencia. Me planto en una maratón con mi plan exhaustivo de correcuandoteapetezca y haces los largos de 10 o 12 kilómetros -bueno, uno llegué a 17!!-, pero es que mi pequeño saltamontes es más extremo: entrena menos y encima, para darle un toque épico, se trae un tirón en la espalda levantando la moto...el mismo día. Jo, y yo voy perfectamente. El llorón, por tanto, no seré yo. Cachis.

La táctica no será muy agresiva, rodaremos a 6 minutos/kilómetro hasta que nos pongamos a rodar a 6'15'', 6'30''....7'30'' gradualmente, eso sí. Tras la traca de inicio -que se note que esto es Valencia- se da la salida. Dar la salida tirando naranjas no es muy fashion, así que...Bueno, en cuanto pasamos por el arco los primeros están ya saliendo de la Plaza del Ayuntamiento...no ganamos eh. Bueno, otro año será. Cogemos la marcheta y van pasando los primeros kilómetros. Ni rastro del dolor de espalda. Ni rastro de los primeros. La marcheta va en lo pensado y así lo ve Javi, un maratoniano barcelonés que maldice lo de Getafe. Me solidarizo con él, lloramos un rato y pasamos unos kilómetros de charreta con el mismo ritmete sostenido. Pocas veces en un párrafo nos habíamos hecho diez kilómetros sin, apenas, incidencias. Ni tampoco Powerade. Lo de la morena de negro no es una incidencia. Así que seguimos...

Tras la salida por la Ciudad de las Ciencias y el paso por el Cabanyal más costero, toca pasar por el centro. Siguiendo a nuestro trantrán, vamos divisando los globos del 4h30. Cada vez más cerca, cada vez más...hasta que nos unimos a él en la entrada de la calle de La Paz. Ahí, el gran Groucho (Paco) alterna el cachondeo con últiles consejos para los que quieren llegar en ese tiempo. Nos cogemos su ritmo. Que nos lleven. Vamos camino del 14, así que los del 4h15'...nos sacarán unos cinco minutos ya...y estás que los recuperaríamos. Cogemos, incluso, el cartel del tiempo. Además, empezamos a valorar los múltiples stands de animación: los pitufos, grupos tocando...pero como somos simples, nos quedamos con la clase del bodypump de las Torres de Quart. Sí. Mayoría aplastante. Sigamos.

Llevamos más de un tercio (con esto soplas y no das positivo) y ahí Guillermo empieza a notar la ligera falta de entrenamiento de las últimas semanas/meses/años. Bajamos el ritmo que los calambres se están cebando con él. Y yo divinamente, oiga. Bueno, esto no se lo digo. Así que dejamos a los del 4h30' que hagan marcha y nos quedamos a disfrutar -a nuestra manera- de lo que queda. Bajamos un poco el ritmo con el fin de conservar el motor todo lo que se pueda y en ésas vamos pasando los kilómetros...17, 18, 19...y los dolores no solo se mantienen sino que aumentan. Uhmmm, no soy un experto en la materia, pero esto no es bueno. Pasamos la media: Guillermo, que esto que te cuento parece mentira, pero llevamos la mitad y ya solo queda la otra mitad...y esto tiene que ser motivante a saco, porque lo primero que hace es pararse a estirar. Pero motivante es poco, porque me dice que haga marcha, que se queda, que lo deja.

Pasa a cambiar la situación. Me encuentro solo y triste en el kilómetro 21 y me queda un medio maratón por delante. La mitad, ¿no?...ja, queda lo peor. Pufff. Por el camino me dejo a Guillermo. Snif snif. Soy el primer entrenadorliebre que deja atrás a su pupilo. ¿Cómo se lo explicaré a mi hermana cuando me la encuentre?..."qué has dejado a Guillermo, solo, con problemas musculares...oh, nunca te lo perdonaré...y los pequeños tampoco, oh!!!". Pensamientos así, asolan mi cabeza. Toma, qué dramático. Y más cuando pasa una ambulancia al lado. Vuelvo a pensar que solo tenía calambres, joe. Bueno, da igual. Total, tampoco le tengo tanto aprecio, psche, solo le conozco de hace 15 años, es el padre de mis sobrinos y tiene el título de elquemáscorreenlascomidasfamiliares, así que eso. Cierto, mi hermana me va a matar!!.

Estoy en la parte más chula del maratón, la que va y vuelve por el bulevar rodeado de coches que no tienen publicidad. Lo bueno que tiene este tramo es que, conforme vas, ves los que vuelven y conforme vuelves, ves los que van. Así que yendo me cruzo con Groucho y sus 4h30' (pasa a ser el objetivo) y cuando vuelvo me encuentro con ...Guillermo. Qué manera más rara de abandonar tiene el chico éste, la verdad. Atravieso la mediana y de volver paso a ir (o es al revés), bueno, da igual, me pego a Guillermo. Me cuenta su táctica...caminar y trotar. Fácil de aprender, sí. Así que caminamos y trotamos. Dice que lo deja en el 30. Claaaaro. En el 30 es donde están los pequeños, la madre, la abuela...así que, vamos para allá. Pasaremos antes por dos túneles. Muy chulos ellos. Es bonito Valencia, sí. Por el segundo túnel, llaman a Guillermo, por móvil, que sí, que ya vamos, que nos está pasando algo muy curioso blablabla. Y ahí está to'dios animando. Oeoeoeoeoe. Bueno, to'dios no, Tomás duerme.

Nos quedan unos 13 kilómetros y poco más de horaymedia. Nos tiene que salir una media de 7ypoco por kilómetro...y nos estamos yendo a los 7largos. Uhmmm, complicado. Estos cálculos los hacemos cuando, en la Alameda, nos coge un grupo grandecito seguido por el coche médico..."somos el coche médico, quien cierra es un autobús"...Alguna miradita echaremos atrás para ver al susodicho autobús. No se ve. Seguimos a nuestra marcha...o al trote. 31, 32, 33, 34...Uy, ahora que caigo, estamos en el Maratón de Valencia y echo algo a faltar. Giramos en la Avenida de los Naranjos y zas...viento. De cara, sino no sería noticia, claro. 35, 36, 37...racionamos las chuches y ni rastro del bus. Bueno, a lo lejos lo confundimos con el camión de la basura (pero aún no llegamos a ésos límites). Seguimos. A la altura del puerto. Y ahí las piernas dicen que no, que corre tú pero sin nuestra ayuda. Caminamos. 38, 39, 40.

Para seguir con la performance...Guillermo cae al suelo. ¿Recordáis la rampa de Nadal en la rueda de prensa?. Pues nada, ésta es más bestia. Joe, yo no sé cómo lo hace pero tiene un mérito de c^j^nes que te dé una rampa en el gemelo y, al tiempo, el dedo gordo del pie se le enrampe también y se le quede recogido. Como debió ser la escena que vino hasta un policía para ver si queríamos ayuda...No, el teléfono de Grúas Bonet no lo tengo...vale, pues entonces le levantamos y seguimos. 41.

Y ahí se baja al río. Y al que tenga calambres...pues que se j^da. Bonita rampa de descenso, sí, se ha elegido la mejor. La meta es en la Ciudad de las Ciencias y se va a bajar por la cuesta más empinado. Frenas con los pies o con la cara. A tu gusto. Eso sí, una vez abajo ya ves el final. Ciento setenta y tres pancartas y a lo lejos, en mitad del estanque...la meta. Queremos disfrutar del momento, así que seguimos caminando. Recibiendo aplausos, ánimos y planeando la táctica. Corremos al final y au. 42. Alfombra azul. Si la línea es verde...¿por qué la alfombra es azul?. Bueno, da igual, disfrutemos. Y zas, otro calambre. En plena línea de meta. Tenemos un plano de meta solo para nosotros y va y al chaval le da un calambre, ays. Chafavideos!!. Casi 5 horas y cuarto de sufrimiento y tal...bueno, no le doy importancia, luego miraré la clasificación. Tres bolsas de naranjas (lo digo por los que se hayan llevado solo una) y una medalla publicitaria y...un Powerade!!! Creía que era una leyenda...pero es cierto, daban!!!.

Y a recuperar.

Y a analizar. Hemos terminado el Maratón publicitario de Valencia y no salimos en la clasificación oeoeoeoeoeo. Pero hemos llegado a meta, había speaker, habían fotógrafos, estaba el arco, el reloj...pero no hay clasificación. ¿A qué se debe este elitismo?. ¿Para qué tener ese feo detalle con una veintena de corredores?. Es más, para qué tener ese feo detalle con 900 euros andantes (bueno, 905...que yo me inscribí cuando valía 50 pavos) cuando es algo perfectamente evitable, lo digo porque el reglamento habla del cierre de carrera en 5horas...y no en 5h10' como marca el último clasificado oficial...que no real. Pues se cierra en 5 horas y nadie dice nada, la organización está en su derecho: el reglamento que el corredor asume le ampara. En fin...

La meta muy bonita. El tramo del búlevar, muy bonito también. La labor de voluntarios: impagable. Siempre diré que los voluntarios son lo mejor de la carrera y aquí, pues también. Los pitufos del 3 y del 38, lo mismo. Un recorrido muy bien cerrado al tráfico. Avituallamientos de agua más que correctos (los del Powerade, insisto...¿existieron?) pero...

...pero sigue faltando algo. Madrid, la única con la que puedo comparar, es un hervidero de gente animando en Lago, los últimos seis kilómetros, Hortaleza, Gran Vía, Puerta del Sol...en Valencia, se pasa por la zona centro y no hay ni un alma, se pasa por el bulevar sur y solo hay coches -en Mapoma ese tramo equivadría a la Casa de Campo, pero no es lo mismo correr entre pinos que en una avenida de cinco carriles desierta...bueno, creo que es diferente-. Será el recorrido muy rápido, los últimos pagaremos para que venga el primero y nos saque tres horas, donde correrán 7000 personas y verán los mejores túneles de la ciudad y donde pagarás una leña por las fotos -quien las pague- cuando, quien te las hace desinteresadamente (Gracias Marcelo!!), no le dejan estar en línea de meta porque esto, al fin y al cabo,...es un negocio.

Uy, ahora que me fijo...qué cerca está Castellón!!!

* Por ahí me encontré a Paco (el xufero) ofreciendo su compañía para el GR-10. Ufffff

sábado, 8 de octubre de 2011

I Gran Fondó(n) de Forna!!

¿Y esta carrera?, ¿de dónde ha salido?.

Tranquil@, yo te cuento...Te pongo en antecedentes. Forna es una localidad situada a unos 10 kilómetros de Oliva y a la que creo que habría que mejorarle los accesos. Ante la posibilidad que el MOPU me dé una pala, un saco de cemento y un nivel, no ahondaré en el tema.

Para participar en esta carrera había que hacer un trámite previo: inscribirse. E inscribirse no a ésta sino a una prueba tapadera: Botamarges, con sus 63 kilometrines y su desnivel de tropecientos metros pa'rriba y otros tantos pa'l otro lado. Lo hice. Por tanto, cuasidoné los 35 claveles requeridos.

La carrera salía a las 6. A las 3.45 en pie. A las 4.15 con mi chandal, mis gafas de sol (no puestas, obvio)...zas, control de alcoholemia. "Voy a una carrera, sí, a las 6, en Forna". Menuda pinta de poligonero tienes, sopla!!, pensó el agente. 0.0

Con la alegría de saber que me puse leche en el desayuno y no cointreau me dirijo a Forna. 6 pavos de autopista y 18 semáforos en Oliva me planto allí. A trotar a por el dorsal. Interesante...y tanto, va a ser el momento en que mejor me encuentre de la carrera. Eso, claro, no lo sabía...

A la salida. Unas palabras con Verena, con Luciano -fenomenal UTMB el suyo- y con Raúl -sí, el chico que si se cae delante mío otra vez, se levanta solo...sin rencores y tal-. Les explico mi objetivo: llegar. Bengala. Salida. Asfalto. 5'22. 140 pulsaciones. Lo estimado. Tranquilo con mi faro de coche. Por momentos, me da la sensación que al primero le tengo que iluminar un poquillo y todo. Más asfalto en el segundo kilómetro con alguna cuestecilla: 6'25. 140...Las cosas van bien salvo por una cosa...pienso que llevo 2 y me quedan 61. Pensamiento, para qué engañarnos, no muy bueno. Añado, a título ilustrativo, que es en esta parte en la que cogeré las 153 pulsaciones...lo máximo en la carrera!!!.

Tampoco me pasan muchos. Tienen 60 kilómetros para hacerlo. Bueno, llega la pista de tierra. Para arriba, además. Camino. Subiendo no iba a correr nada. Primero porque ése era el plan. Segundo, porque no podía (nimiedades). Aquí sí, yo ando...pero todos andan más rápido. Y todos es todos. Y todas. Sigo a mi bola. Llegan los kilómetros a 11, 12, 13 minutos...no les doy importancia. A las pulsaciones sí...134, 128, 115, 112, 100!!!. ¿Estoy en una carrera o estoy buscando setas?. Viva el estrés!!.

Bueno, ya me iré cogiendo luego. Las sensaciones siguen muy guays: frío, desgana, apatía (esto no es nuevo, lo llevo de serie), sueño...Bueno, se acaba la subida. Un tramito de bajada. Troto, avituallamiento y senda. Parón. Seguimos caminando...más senda. Ahora pista. Ahora las luces vienen hacía mí. Por aquí no es. Añadimos una nueva sensación: perdido. Volvemos a buscar las cintas que marcan la carrera. Son varios los momentos que miro el gps y pienso..."llevo 5 (o X) kilómetros...en 5 (o X) más estaría en el coche". Pero nada, seguimos para adelante. Amanece. Sigo con frío.

Cogemos una nueva senda y aquí la sensación es de menor pesadez. Bajamos hacia Villalonga. En el grupo en que voy se comenta que detrás no viene nadie. Vuelven, con fuerza, los pensamientos ésos de volverme a casa. Necesito, solo, una excusa. Llega la senda de bajada, el grupo camina y yo troto. Me embalo: 127 pulsaciones!!. Avituallamiento. Un plátano y a seguir. Más bajada. Más trote. Ahora llega un tramo llano de asfalto. No me apetece correr. Y si me vuelvo??...

Ahora cogemos una pista. Una recta eterna. Llana. Sin correr. No vaya a ser que me despeine. Cambio de pose corredor (si la tuve) a pose excursionista, vamos, andando con las manos enganchadas a los tirantes del camel. Echo de menos unos prismáticos y una cantimplora (incompatible con el camel, lo sé). Llegamos al Serpis. Bonito río que da para chistes acerca de ir al baño y tal. Pasamos por unas tuberías con unas mallas tipo puente colgante. Parece, más bien, una gimkana, pero bueno...Y ahí, ahí aparece, ante mí: la excusa!!.

Hay que atravesar con unas maderas con una anchura de metro y medio o así, -no sé, soy malo midiendo cuando no me apetece medir- de ancho una especie de acequia de no más de 4 metros de largo sin apoyabrazos ni nada -voy listo si dependo de mi envidiable equilibrio-. Y todos han pasado, pues me cercicoro que no hay corredores pidiendo auxilio ni inconscientes por ahí abajo. De todos modos, no me gusta ese puente. Me vuelvo.

Así que con estos 15 kilómetros, declaro inaugurado el I Gran Fondo de Forna. No me proclamo ganador, pues mira, por vergüenza.

El track es éste (incluye la vuelta a Forna por parte del camino de ida) y el perfil:




sábado, 1 de octubre de 2011

A menos de dos meses para las elecciones: Bota...Marges!!

Demostración de la merdé de teoría de la dualidad espacio-tiempo, que consiste en que uno no puede estar en dos sitios a la misma hora. Por tanto, esta mañana, cuando me levantaba a las 10 para aprovechar la mañana (risas) ya sabía que no podría ser de la partida, a 400 kilómetros de distancia (unos cuatro días y medio corriendo, al cambio), de la Cavalls de Vent. De hecho, igual el Kilian estaría ya casi acabándola...

Otra inscripción que regalo. ¿Quién dijo crisis? Ays...

Entre bostezo y bostezo, vamos, a las doce ya, llegué a la conclusión que esto no se produciría la próxima semana. O sea, que los organizadores del Botamarges se tendrán que ganar el dinero de mi inscripción. Les ha tocado la china. Pobrets. A ésa voy!!.

El entrenamiento ha sido muy similar a la F-J, esto es, una subida a Rebalsadores, otra al Alt del Pi (con sus respectivas paradas para coger todo el aire que me dejé subiéndolas) y hasta tres entrenes llanos acumulando unos 20 kilómetros.

Con dos salidas más -no de las de la disco, eh??, aunque igual las prefiero...bueno, que me pierdo- creo que estaré para ganar. Con tres, iré sobreentrenado. Pero seremos humildes y diremos que el objetivo es llegar blablabla*.

Por cierto, felicitar a Raimundo -que no lee esto!!- por el pedazo de carrerón que se marcó en la F-J, perdiéndose y todo...Ole!!

*Si Luciano hace dos vueltas, el objetivo es que no me doble ;)




sábado, 24 de septiembre de 2011

Soy una oenegé oeoeoé...

+ Fondeguilla - Javalambre: no salido. Ya ves, no me apetece pasar frío en Javalambre, la posibilidad de lluvia o el riesgo de encontrarme el satelitucho ése que se cae en mitad de la senda y tener que volverme a mitad de travesía...o eso, o falta de motivación.

+ Cavalls de Vent: no salido. Falta una semana, pero con la experiencia de Madrid...me di cuenta que me apetecía superpoco (= nada) hacer otra panzada de kilómetros -de coche-, otra corriendo -y llorando en el paso de claveles- más la vuelta...y menos aún la gracia inevitable de la autopista. El problemilla de las inscripciones de cuatro o cinco meses antes...

+ Botamarges: no salido??. Pues no te sé decir...

A este paso los organizadores, cuando vean mi nombre en las listas, pueden aumentar en una plaza el número de inscritos de estrangis...porque saben que no voy a ir!!!.

Mientras, iré perfilando mi forma física...los 9 kilómetros preparatorios de la F-J del pasado domingo, a 5:20 y 180 pulsaciones no terminan de darme buena espina. Y no te cuento el coronar el Alt del Pi y quedarme 20 minutos a la sombra tras el repetidor -generalmente, el niño más grandote de la clase-.

Y lo peor no es eso...es que voy ahora a apuntarme al Maratón, pufffff.

martes, 23 de agosto de 2011

Repechillos pirenaícos: hoy el Tourmalet y el Aubisque

Sin prolegómenos, ya estamos en St Marie Campán. ¿Sin prolegómenos? Pues sí, no voy a andarme con historias de un bonito día blablabla cuando la etapa del día consiste en aparcar...y empezar a subir. No estamos para malgastar fuerzas (de hecho, por momentos pienso si pasaría algo si aparcara en La Mongie...), así que tampoco hay mucho que contar.

Subir, subir...pero poquito, eh, no te vayas a pensar. En St Marie Campán, pequeño pueblo del Pirineo francés, comienzan tres ilustres ascensos: la Hourquette d'Acinzan, Aspin y el repechillo que nos ocupa. Tourmalet, le llaman.

Y tampoco es para tanto. Los cuatro primeros kilómetros, con una mountainbaik se hacen a 16 o 17 por hora. Eso es ligeramente engañoso. De hecho todo el puerto no es así. Lástima. En el quinto kilómetro, los postes indicativos del desnivel que hay en estos puertos míticos -turismo ciclista...bien desarrollado, un aplauso- ya nos informan de un 7%. Luego ya será un 8%...

Por momentos, esto empieza a parecer el IPC cuando la llegada del Euro. Los kilómetros pasan no muy rápido que digamos, de 6 a 7 minutos, pero tampoco vamos a andarnos con florituras. Recuerdo brevemente la última vez que subí un puerto con los últimos diez kilómetros por encima del 8%. Y tan brevemente, porque no lo he hecho nunca. Así que el objetivo del ascenso será tratar de hacerlo sin ahogarnos (importante) y sin pasar del tercerpiñónconelplatomediano.

Así que la subida del Tourma se resume en cuatro kilómetros de jijijaja y trece de aymemuero. De esos trece, la primera mitad son por tramo arbolado que, además de alguna sombrilla, te evita la desmoralización de ver lo que queda. Esto da igual, en los famosos postes te pone la distancia hasta coronar así que...Mientras, por otra parte, cuando la cosa se despeja, aparecen los kilometrines al 10%. Como aquí no hay árboles, el ingeniero que hizo la carretera decidió poner unas galerías antiavalanchas para dar sombra a los ciclistas. Qué tío más enrollado!!. Por su parte, para que la gente aquí no se distrajera viendo lo que quedaba, el granjero decidió soltar a todas las cabezas de ganado que tenía, así que nos encontramos, en un kilómetro al 10% teniendo que atravesar un grupo de unas 25/30 vaquitas con sus cuernos y tal.

Por momentos, esto parece el Grand Prix. Sin la Obregón. Lo cual, unido a que no llueve ni hace frío ya es suficiente. No pido nada más. Atravesamos, como digo, literal, el pelotón de vacas -del que creo que se descolgaba el Cavendish ése ya...- y nos plantamos en La Mongie osea. La Mongie osea es una estación de esquí a unos cuatro kilómetros de coronar el puerto. Según las ganas que uno tenga, este es buen lugar para aparcar, subir cuatro kilómetros, apuntarse el Tourma y volver. Yo, estoooo...yo eso ni lo pensé, ehhhh.

Los últimos cuatro kilómetros se mueven por el 9% y el 10%. Así que con no caerme de la bici voy servido. Aquí sí que se ve lo que queda. Y, créeme, a veces piensas que si vas con el ritmo cogido merece más la pena mirar el paisaje a derecha o izquierda -maravilloso, por cierto- que al frente. Y ya no te digo nada al frente y arriba. Deja, deja. Lo bueno es que el ritmete que cogí abajo del todo se mantiene y que ninguna de las vacas me cogió rueda.

Pues nada, mira, que ahora aparece pintado en el suelo un 500...y un 300...y un 100 antes de una curva a izquierdas donde, la aglomeración de gente parada (estoy en España??) te hace pensar que esto se ha acabado. En efecto, 17 kilómetros después, tras 105 minutos subiendo la misma montaña con una bici aparece, ante nosotros, majestuoso...el Col du Tourmalet.



Tras las fotitos y Cocacola de rigor. Bajada a Luz St Saveur...media hora bajando sin pedalear. Tienen mérito los locos que se tiran a 100 por hora por ahí con esas ruedas tan finitas...Bueno, ahora la cosa consiste en terminar de reventarnos subiendo Luz-Ardiden. Lamentablemente, no encuentro el desvío...De verdad, no lo vi. Que sí, que no tenía ganas de subir...pero no lo vi.

Así que, muy apesadumbrado, seguí bajando sin pedalear...y seguí...y seguí...Uy, el desvío a Cauterets. Va, vamos a subir ahí, que me suena que hay alguna subida, que sino el perfil de la etapa queda muy light. Así que eso, cogemos el desvío a Cauterets y para arriba. Este no es puerto mítico. Tan solo hay un 10K pintado en verde en la carretera que muy hábilmente deduzco que son los kilómetros pendientes. CSI L'Horta. La subida a Cauterets -pueblo- es sencilla, sencillísima...lo que le hace bonita, con su murito separando la carretera del riachuelo...los kilómetros pasan y la dureza no aparece. Se salva un desnivel pero casi sin querer. Vemos Cauterets, muy cuco él. La cosa sigue hacia arriba en el Pont d'Espagne...pero eso suena a duro...así que para bajo.

Volvemos por el mismo camino y ahora a coger dirección Lourdes. Luá en francés. Sí, es Luá en francés porque, siguiendo las indicaciones de Lourdes, me como la D-13 (agua, pensarás), que es la carretera que debía coger para seguir la etapa. En su lugar, acabo a la entrada de una autovía con una bici con la que no puedo ir. Toca, por tanto, pedir ayuda. Y se la pediré a dos francesitos ciclistas que solo saben francés. Me veo, llorando y subiendo nuevamente todo lo bajado. Incluso la media hora sin pedalear del Tourmalet (al cambio...un año, más o menos, snif). No sé muy bien cómo, nos entendemos y el francés me acompaña a la carretera correcta. Todo recto me dice en perfecto francés...y aparezco en Lourdes. Uff, uff.

Y como esto es muy largo y aun quedan los kilómetros en que reventé y tal, pasamos de Lourdes a Bagneres de Bigorre, de ahí a Campán y luego a St Marie. Uy, aquí aparqué. A casa!!!

Aquí está el track...y éste es el perfil.


Y después del peñazo que he soltado con lo del Tourmalet; el domingo, en Laruns, se hacía la Volta a Peu al Aubisque. Otra montañita del Tour. 18,700 kmos para salvar un poquito de desnivel.

Como no corro desde Albalat y no hago más de 10 kilómetros desde...Peñalara (oeoeoeo). Saldremos traquilitos con el pulsómetro marcando el ritmo. Tampoco hará mucha falta. Estoy reventado de inicio así que no creo que vaya más rápido de las 150 pulsaciones que marca. De hecho, juraría que no pasé de las 160...

El trote es cómodo. Y como es cómodo, es lento. Así que nos estabilizamos entre los 6.45 y 7.45 el kilómetro según la pendiente esté entre el 5, el 6, el 7 y el 8%...Y así iremos hasta el kilómetro 12. En ese avituallamiento, que los dan en vaso y claro, antes de mancharme toca caminar y beber bien...que sino luego hay que lavar un maillot sudado y tal (ejem ejem)...bueno, en ese avituallamiento, la orden de trotar no la acatan las piernas. Señores, hasta aquí llegamos.

Por tanto, entramos en la última fase de la carrera alternando trote con caminar a pasos largos (de hecho, a más de uno que corría le pasé caminando...). Los kilómetros pasan de 8.20 a 8.50 -además, clavados- pero, como excusa, diré que sirven como alivio muscular. Mierdaexcusa, lo sé, pero es lo primero que se me ha ocurrido...

Por cierto, los dos kilómetros tras el paso por Gourrotte, por la ladera de la montaña, sencillamente impresionantes. Impresionante que veas que todavía has de llegar allí (tras unas pocas palmadas en la mejilla, me reaniman y sigo...) e impresionante el contemplar el paisaje que nos ofrecía esta zona del Pirineo. Luego, otro par de kilómetros de éstos que ya se ven los autobuses arriba nos indican que esto se acaba. Y como quiero que se acabe pronto, troto. Y como quieres dejar de leer, llego a meta y sonrío.


Otro año, nos podían subir en autobús y bajar corriendo, no sé...por probar a ver. El track es éste:
Y por la tarde, como aún habían ganas, a subir con la bicifrenada ésa que llevaba al Balneario de Panticosa...

jueves, 18 de agosto de 2011

Día D: Operación Tourmalet...

...y llueve!!!.

Así que, por tarjetas rojas para el madrí en la Supercopa, díganos cosas que hacer en Bielsa cuando llueve como, por ejemplo, no mojarse. 1,2,3, responda otra vez: no mojarse, escribir algo de estos días hasta que te hagas con algún taller de bicis para que te miren el pedalier que hace ruido, no mojarse....meeeeeeeeeeeeec, respuesta repetida. Pues dos rojas para el madrí.

Por tanto, hasta que se haga la hora, resumo brevemente este par de salidas y en paz. Y brevemente porque a ti no te apetece leer mucho, ni a mí escribir.

Primero va la de la bici porque he puesto primero la foto de la de la bici, la hice antes en el tiempo y, no sé, porque me apetece. Saliendo de Aragnouet y con nubes bajas -que se ven desde la salida del túnel de Bielsa- , 20 kilómetros de descenso para llegar hasta Arreau. Hablo de estos pueblecitos como de un Picassent o Chiva de la vida, supercotidianos, vamos. En Arreau empieza la subidita al Aspin, con sus 12 kilómetros al 6,7%. Tan diferente de los puentes de la autovía que tan bien entreno...

La subidita se hace al tran-trán. Vamos, con mi selecto entrenamiento montañero y la mountainbaik, tampoco voy a hacer demostraciones. Ayuda el hecho que, como en el día de Fondeguilla, las nubes bajas ayudan a no ver del todo lo que queda de subida. Pedalada a pedalada coronamos. Amplio reportaje fotográfico con la excusa de tomar aire y nos tiramos a Poyelle (como el que comía esyinacas). Sorteamos una vaca, vamos, que la evitamos...que sino parecía un concurso de Puleva. Una cocacola y a subir el Hourquette d'Ancizan (9,6 kmos al 7,7%).

Aquí ya no hay nubes ni nada parecido. Así que podemos disfrutar de la subida, contemplando las verdes praderas, la amplia vegetación....y el camino por donde hay que ir. Y luego, además, tienen el detalle de ponerte un kilometrín de descenso para coger aire...y tener que subir luego ese desnivel bajado, mecawen!!. Una vez coronado. Otro descansillo y a disfrutar de las vistas. Estamos cerca de 1600 metros y se ve el valle por el que iniciamos la etapilla. Muy cuco él. Muy abajo, también.

Bajamos. Bajo contento y feliz...porque esta parte es mucho más dura que por la que he subido. Con esta alegría y tal llegamos abajo. Ahora solo hay que volver a subir los 20 kilometros iniciales de descenso. Viva, yuhu. Tampoco son una subida brutal pero, creo yo, causarán algo de daño...y sino tiempo al tiempo.

A kilómetro y medio de Aragnouet, a nuestra derecha sale la carretera del Cap de Long y la reserva natural de Neouvielle. La intención es llegar al Lac d'Aumar. Van 75 kilómetros ya, son las 2ymedia y el sol está espléndido ahí arriba, contento, luciendo con total alegría. Abajo, en una carretera en la que las sombras dan a cualquier lado menos al asfalto...estoy yo. Como mucho son 16 kilómetros y estamos a 1200 metros de desnivel ya. Atendiendo a mis métodos profesionales de entrenamiento, no tengo ni idea de la altura a la que está el Lac d'Aumar...pero espero que no pase de los 2000.

Empieza, por tanto, la subida más patética que han observado en estos parajes las atónitas vacas, cabras y demás animalicos del entorno. Se junta el mix sol-pendiente-jose y os podéis imaginar el resultado. Tras unas cuantas curvas de herradura, rectas que no tienen nada que envidiarle y demás penurias, llegamos a un cruce: Cap de Long recto, reserva a la derecha...ni rastro del Lac d'Aumar. Pues nada, a lo seguro, al Cap de Long. Estamos a 1900metros y las vistas del Lac d'Oredon, a nuestra derecha merecen -bueno, eso creo- el sufrimiento que llevo encima. Un par de senderistas que bajan -si subieran yo creo que me adelantarían...- me dicen en un perfecto francés que no entiendo que Cap de Long es la presa que veo allá arriba (aydiosmío, ahí!!!) y que el Lac d'Aumar estaba en dirección a la reserva (empiezo a hacer palmas con las orejas).

Nada, tiramos más para arriba. La referencia es la pantoja...uy, digo, la presa (p*t*presa, por momentos). Está un poco alta, sí. Y la pendiente sigue sin dar tregua. Y en el momento que la da, a poco menos de un kilómetro, aparece una sucesión de curvas de herradura que ni te lo cuento porque, mira, me canso otra vez y paso. Arriba, eso sí -y a casi 2200 metros- descanso merecido, bicicleteando por la presa, disfrutando del paisaje de la cantidad de agua...Y ahora queda el final...¿Subimos al Lac d'Aumar?.

Nada, nada, vamos para abajo, y en el desvío lo pensamos. Desvío. 1900 metros. El laguito de las narices no estará a más de 2200. Va, venga, vamos a hacerlo que sino luego queda el sentimiento ése de "pude y no lo hice"...bajamos un poquito -así mola más, porque luego hay que subir otro montón, pufff-, llegamos a la barrera de entrada y la francesita de la puerta me dice que puedo pasar y tal. Si me cobran, me vuelvo y todos contentos...pero no.

Le pregunto a una matrícula española y me dice que son 5 kilómetros. No tengo ni idea de cómo los hice sin parar. Creo que la barra de energía estaba en rojo intenso. Curvas de herradura hay pocas...así que todo el desnivel se supera a través de rectas. Largas rectas. Eternas rectas. Coñazo de rectas. El paisaje, eso sí, muy bonito. El Lac d'Oredon nuevamente ahí abajo. ¿Qué me ha hecho para verle siempre desde tan arriba?...mientras busco la respuesta, otro senderista me dice 800 metros. Vamos, media hora. Y, por fin, llanura, tranquilidad, agua...Bienvenido al Lac d'Aumar!!. Foto!!. Y sí, ha merecido la pena todo. Más que nada porque lo que queda es la bajada, que sino...




El track está aquí y perfil tan facilón es esto


Y el miércoles tocaba senderismo, sí. Al Balcón de Pineta.

Ahora sí, seré breve. Palabra. 12.00. Para ir al balcón hay que seguir las indicaciones del Lago Marboré. 4h30 desde el punto de información del parking del Parador (+-1200 metros). Sendereamos para arriba...al principio rodeado de frondosa vegetación que da una sombra que se agradece cuando, a los dos kilómetros, ésta desaparece. Mcwen. Un cartelito (1600) nos marca las Cascadas del Cinca. Como es la una y no sé con qué ganas voy...miro las cascaditas y me aseguro hacer algo. Son una pasada. Cuánta agua!! Y todo el tiempo!!. Insisto...cuánta agua!!

Perdone, ¿para ir al balcón?...pues unas cinco horas. Vale, referencia no válida. Gracias, pero no me sirve. A éste le caí mal o algo...pero bueno, me indica más o menos dónde está. Sí, ahí arriba. Pues detrás. Ufff. Primera subida por montaña desde la gracia ésa de Peñalara. Me noto bastante cómodo subiendo y a cada uno que baja le pregunto cuánto queda. Dos horas. Pasa media hora. Dos horas. Paro en un riachuelillo (+-2000) a eso de las dos. Dos horas...según lo visto, si bajas de Pineta y te preguntan, has de decir dos horas. O cinco si estás muy abajo.

Ese riachuelillo es el mejor para hacer una paradita a almorzar y recuperar fuerzas. Cuando veo que me quiero quedar a dormir allí -no más de cinco minutillos-...me levanto y reanudo la marcha. ¿Cuánto queda?...40 minutos!!. Sí, sí...40 minutos!!. Me dice 40 minutos!!. Así que no le creo y sigo...quedan dos horas. Eso sí, me comenta que la altitud del Balcón es sobre los 2600...y estoy ya a 2200. Y que, ya que he subido, me acerque a ver el Marboré. Sigamos. Queda ahora la parte del sueño, esto es, mucha zeta seguida...Mirando al frente y sin ganas de mirar abajo. Pese a subir a 2500 metros, la senda, bien marcada por montones de piedrecitas, no ofrece riesgos reseñables más que la ladera y tal...pero hay que ser muy torpe para caerse por ahí. ¿Torpe?...Bueno, estando por aquí yo...

Y se llega arriba y las vistas del valle son una pasada. Y la visión del Monte Perdido, lo mismo. Y su glaciar, increíble. Tengo que ver glaciares más a menudo...son espectaculares. El Lago Marboré, tras un kilómetro de sendero que pica ligeramente hacia arriba, es un dignísimo final a la travesía.


Y ahora a bajar...pero sin correr. Pues sí, en 4h30' subes...y bajas ;)

Y el track es éste (el perfil paso un poco de ponerlo, que no sé cómo se pone abajo ;)...pero es todo para arriba y luego todo para abajo)