Demostración de la merdé de teoría de la dualidad espacio-tiempo, que consiste en que uno no puede estar en dos sitios a la misma hora. Por tanto, esta mañana, cuando me levantaba a las 10 para aprovechar la mañana (risas) ya sabía que no podría ser de la partida, a 400 kilómetros de distancia (unos cuatro días y medio corriendo, al cambio), de la Cavalls de Vent. De hecho, igual el Kilian estaría ya casi acabándola...
Otra inscripción que regalo. ¿Quién dijo crisis? Ays...
Entre bostezo y bostezo, vamos, a las doce ya, llegué a la conclusión que esto no se produciría la próxima semana. O sea, que los organizadores del Botamarges se tendrán que ganar el dinero de mi inscripción. Les ha tocado la china. Pobrets. A ésa voy!!.
El entrenamiento ha sido muy similar a la F-J, esto es, una subida a Rebalsadores, otra al Alt del Pi (con sus respectivas paradas para coger todo el aire que me dejé subiéndolas) y hasta tres entrenes llanos acumulando unos 20 kilómetros.
Con dos salidas más -no de las de la disco, eh??, aunque igual las prefiero...bueno, que me pierdo- creo que estaré para ganar. Con tres, iré sobreentrenado. Pero seremos humildes y diremos que el objetivo es llegar blablabla*.
Por cierto, felicitar a Raimundo -que no lee esto!!- por el pedazo de carrerón que se marcó en la F-J, perdiéndose y todo...Ole!!
*Si Luciano hace dos vueltas, el objetivo es que no me doble ;)